Tu sitio de miedo y terror en la red, todo lo que quieras saber del género de terror lo tendrás aquí.

Pesadillas y el miedo infantil

En España el género del terror en lo que a la producción audiovisual del público infantil se refiere parece estar desaparecido de la parrilla televisiva. El rango de espectador de niños, preadolescentes y adolescentes parece haber quedado definitivamente apartado del miedo en la televisión de nuestro país. Pero aunque las propuestas que se proyectan en la actualidad sean tópicas y con un discurso más cándido, esto no siempre fue así, como evidencia la presencia de ‘Pesadillas’ (‘Goosebumps’) en la programación de Antena 3 durante algunos años de la década de los 90.
‘Pesadillas’ estuvo acompañando a los más jóvenes de la casa en España, y lo hizo merced a la adaptación televisiva que se hizo de los relatos de terror escritos por R. L. Stine, todo un referente en lo relacionado con la literatura infantil de terror. Con una colección en total de 62 relatos, Stine logró vender más de 300 millones de libros en el mundo. Tal éxito derivó en la posterior propuesta televisiva.
La serie empezaba con una cabecera en la que salían volando hojas y folios de un maletín abierto por un señor de negro (que era el propio Stine). El poder de seducción y de audiencia de los episodios de ‘Pesadillas’ consistía en ofrecer historias cotidianas que acababan acercándose al terror más absoluto y al miedo más intrigante. Siempre eran niños o jóvenes los que protagonizaban los episodios, por lo que la empatía del público infantil y juvenil estaba asegurada de antemano. Antena 3 emitía los capítulos en las mañanas de los fines de semana, una franja idónea para los jóvenes.
Escrita por Rick Drew y dirigida por Ron Oliver, ‘Goosebumps’ se emitió durante cuatro temporadas, con un total de 74 episodios que generaron la fidelidad de un público atraído por la incertidumbre de lo desconocido. Los mayores jamás ayudaban a los pequeños protagonistas a enfrentarse al foco del miedo, por lo que éstos eran los que tenían que huir de las terribles pesadillas que les acechaban gracias al ingenio de ellos mismos. La aventura en torno al terror juvenil estaba asegurada con ‘Pesadillas’, aunque la parrilla televisiva de estos días –eso sí, en lo que a España meramente se refiere- parece haber desestimado emplear fórmulas de programación similares, aun cuando el discurso de terror para el público adulto parece vivir un fantástico momento.