Tu sitio de miedo y terror en la red, todo lo que quieras saber del género de terror lo tendrás aquí.

REC terror español copiado

La saga REC ha marcado un antes y un después en lo que al cine de terror realizado en España respecta. En 2016 se cumplirán nueve años desde que Jaume Balagueró y Paco Plaza parieron como directores y guionistas esta película, que a la postre ofrecería otras tres entregas.
Aunque la tercera parte de la saga, REC 3: Génesis, estuvo protagonizada por Leticia Dolera, ha sido Manuela Velasco la encargada de dar vida a Ángela Vidal en las tres grabaciones restantes. Esta joven reportera de televisión, que junto a su cámara de completaba reportajes sobre diferentes gremios profesionales, nos sirve de hilo conductor para este viaje al miedo y al terror.
Son unos bomberos y la visita a la casa de una anciana los que propician el marco para que el pánico entre poco a poco en escena. A partir de ahí, el espectador asiste a una narración en forma de falso documental en la que se suceden desfiles de zombis, imágenes oscuras y aterradoras, la amenaza de un virus o la angustia de no poder salir de un edificio.

Terror con un sello nacional, algo que no es muy habitual de ver en nuestro cine, y menos con la buena respuesta que el público tributó a esta propuesta. Tras la primera película de REC –obtuvo dos premios Goya, tres premios en el Festival de Sitges y una nominación en los Premios de Cine Europeo- llegó el turno de una secuela en la que es un grupo de policías el vehículo hacia la pesadilla, el terror, la incertidumbre, el agobio. Los zombis vuelven a tener su rol en el film y los exorcismos y las posesiones ganan peso en la grabación.
En la tercera parte de la saga, Paco Plaza toma los mandos de la nave en solitario, y lo hace con un planteamiento de terror más próximo a la comedia, al cine gore y al imaginario fílmico español. En 2014 apareció la última entrega, REC 4: Apocalipsis, siendo ahora Jaume Balagueró el único responsable de la dirección. Ángela Vidal vuelve a rondar el caos y el pánico y a enfrentarse a la semilla del mal.